
Raspado y alisado radicular: protocolo clínico, fases del tratamiento y criterios de ejecución
Contenido
El raspado y alisado radicular es uno de los procedimientos fundamentales dentro de la terapia periodontal no quirúrgica. Su objetivo principal es eliminar el biofilm bacteriano, el cálculo supra y subgingival, y las toxinas adheridas a la superficie radicular, favoreciendo la reestabilización del periodonto y la reducción de la inflamación.
Un adecuado protocolo de raspado y alisado radicular es clave para conseguir la resolución de la gingivitis y la estabilización de la periodontitis en sus fases iniciales y moderadas, así como para mejorar el pronóstico a largo plazo de los dientes afectados.
En este artículo se detalla el enfoque clínico basado en fases, instrumentación, secuencia terapéutica y consideraciones biológicas del raspados y alisado radicular protocolo en la práctica periodontal contemporánea.
¿Qué es el raspado y alisado radicular?
El raspado y alisado radicular es un procedimiento terapéutico que consiste en la eliminación mecánica del biofilm y cálculo depositado sobre la superficie radicular, seguido del alisado de la raíz para reducir la retención bacteriana y facilitar la reinserción de tejidos periodontales.
Se diferencia del simple raspado supragingival en que actúa a nivel subgingival y sobre la superficie radicular, donde se encuentran los depósitos más patogénicos.
Sus objetivos principales son:
- Reducción de la carga bacteriana subgingival.
- Eliminación de endotoxinas adheridas al cemento radicular.
- Disminución de la profundidad de sondaje.
- Reducción de la inflamación periodontal.
- Estabilización del nivel de inserción clínica.
Objetivos del protocolo de raspado y alisado radicular

El protocolo de raspado y alisado radicular debe orientarse a objetivos clínicos claros y medibles:
Control microbiológico
Reducción significativa de bacterias periodontopatógenas.
Resolución de la inflamación
Disminución del sangrado al sondaje y edema gingival.
Estabilización periodontal
Detención de la progresión de la pérdida de inserción.
Mejora del entorno subgingival
Creación de una superficie radicular biológicamente compatible.
Evaluación previa al tratamiento periodontal

Antes de iniciar el raspados y alisado radicular protocolo, es imprescindible realizar un diagnóstico periodontal completo.
Historia clínica
- Enfermedades sistémicas (diabetes, inmunosupresión).
- Tabaquismo.
- Medicación concomitante.
Exploración periodontal
- Profundidad de sondaje.
- Nivel de inserción clínica.
- Sangrado al sondaje.
- Movilidad dental.
- Presencia de furcaciones.
Diagnóstico radiográfico
Permite evaluar:
- Pérdida ósea horizontal o vertical.
- Defectos intraóseos.
- Relación corona-raíz.
Protocolo de raspado y alisado radicular paso a paso

El protocolo de raspado y alisado radicular debe seguir una secuencia clínica sistemática.
1. Fase higiénica inicial
Antes del tratamiento subgingival se recomienda:
- Instrucciones de higiene oral personalizadas.
- Control de placa bacteriana.
- Eliminación de factores retentivos.
Esta fase mejora significativamente la respuesta al tratamiento.
2. Anestesia local
En casos con bolsas periodontales profundas o sensibilidad aumentada se recomienda anestesia local para garantizar confort y precisión operatoria.
3. Raspado subgingival
El objetivo es eliminar cálculo y biofilm adherido a la superficie radicular.
Se utilizan:
- Curetas universales.
- Curetas Gracey.
- Instrumentación ultrasónica.
La combinación manual y ultrasónica mejora la eficacia del procedimiento.
4. Alisado radicular
El alisado radicular busca dejar una superficie lo más lisa posible para reducir la recolonización bacteriana.
Consideraciones:
- No es necesario un sobre-alisado excesivo.
- El objetivo actual es la detoxificación más que la eliminación masiva de cemento.
- Se prioriza la biocompatibilidad radicular.
5. Irrigación subgingival
Puede realizarse con:
- Suero fisiológico.
- Clorhexidina en casos seleccionados.
- Sistemas de irrigación específicos.
Su objetivo es reducir la carga bacteriana residual.
6. Reevaluación periodontal
Se realiza entre 4 y 8 semanas después del tratamiento.
Se evalúan:
- Reducción de sondaje.
- Sangrado al sondaje.
- Control de placa.
- Necesidad de cirugía periodontal complementaria.
Instrumental utilizado en el raspado y alisado radicular
El éxito del raspado y alisado radicular protocolo depende en gran medida del instrumental utilizado.
Instrumental manual
- Curetas Gracey (zonas específicas).
- Curetas universales.
- Sondas periodontales.
Instrumental ultrasónico
- Insertos periodontales finos.
- Sistemas piezoeléctricos.
- Irrigación simultánea.
Ventajas:
- Menor fatiga operatoria.
- Mayor eficacia en bolsas profundas.
- Mejor acceso a furcaciones.
Indicaciones clínicas del raspado y alisado radicular

El raspado y alisado radicular está indicado en:
- Periodontitis estadio I y II.
- Periodontitis moderada controlada.
- Gingivitis severa.
- Mantenimiento periodontal.
- Preparación previa a cirugía periodontal.
Contraindicaciones relativas
- Pacientes no colaboradores.
- Control glucémico deficiente.
- Infecciones agudas no controladas.
- Pacientes con alto riesgo hemorrágico sin control médico.
Resultados clínicos esperados
Un correcto raspado y alisado radicular protocolo puede generar:
- Reducción de 1 a 3 mm en sondaje periodontal.
- Disminución significativa del sangrado al sondaje.
- Estabilización del nivel óseo.
- Mejora del pronóstico dental.
- Reducción de la movilidad en fases iniciales.
Factores que influyen en el éxito del tratamiento

Control de placa del paciente
Es el factor más determinante del éxito a largo plazo.
Acceso a las bolsas periodontales
Bolsas profundas pueden requerir tratamiento quirúrgico complementario.
Tabaquismo
Reduce significativamente la respuesta terapéutica.
Diabetes
Puede afectar la cicatrización periodontal.
Técnica operatoria
La experiencia del clínico es clave para una instrumentación eficaz.
Errores frecuentes en el raspado y alisado radicular
Sobreinstrumentación
Puede dañar innecesariamente la superficie radicular.
Falta de control de biofilm
No eliminar completamente los depósitos bacterianos compromete el resultado.
Ausencia de reevaluación
Impide ajustar el plan terapéutico a tiempo.
Dependencia exclusiva de ultrasonidos
La combinación con instrumentación manual suele ser más eficaz.
Mantenimiento periodontal tras el tratamiento
El mantenimiento es esencial tras el raspado y alisado radicular. Incluye:
- Revisiones periódicas cada 3–6 meses.
- Refuerzo de higiene oral.
- Control de factores de riesgo.
- Retratamiento si es necesario.
Conclusión
El raspado y alisado radicular protocolo constituye una terapia fundamental en el manejo de la enfermedad periodontal. Su correcta ejecución permite controlar la infección subgingival, estabilizar los tejidos periodontales y mejorar el pronóstico dental a largo plazo.
El éxito del tratamiento depende no solo de la técnica clínica, sino también del control del biofilm por parte del paciente y de una adecuada fase de mantenimiento periodontal.
Preguntas frecuentes (FAQs)
Se realiza habitualmente bajo anestesia local, por lo que el procedimiento es bien tolerado.
Depende de la extensión de la enfermedad, pudiendo requerir una o varias sesiones.
No exactamente. El raspado elimina cálculo, mientras que el alisado modifica la superficie radicular.
En fases iniciales y moderadas sí, aunque casos avanzados pueden requerir cirugía.
No se repite de forma sistemática, pero puede ser necesario en mantenimiento periodontal.






